¿Qué podemos esperar del 2016?

El año 2015 nos ha traído interesantes noticias médicas que merecerá la pena recordar en el futuro. En este artículo, Pablo Rivas nos ofrece un resumen al que únicamente añadiría, en honor a la mitad más científica de este blog, el nacimiento de una revolucionaria técnica de edición genética conocida como CRISPR, y que promete traer mucha cola, tanto científica como bioética.

Pero ¿y el 2016? ¿Qué podemos esperar de él? Obviamente, resultaría arrogante aventurar una predicción de noticias impactantes del año que empezamos. La ciencia contemporánea avanza rápido, pero acostumbra a hacerlo más lentamente de lo que a menudo nos gusta predecir. Nadie sabe qué descubrimientos cientifico-médicos aparecerán en la literatura, pero sí podemos echar un vistazo a los temas más candentes y que, por tanto, tienen más posibilidades de ofrecernos novedades.

Edición genética. La primera de estas tendencias es el desarrollo de revolucionarias técnicas de edición genética. Algunos científicos auguran que la ya mencionada CRISPR podría tener un impacto sobre la biomedicina cercano al que tuvo en su momento la PCR. En cualquier caso, la publicación de la técnica ha acelerado el delicado debate sobre los límites de la manipulación genética humana. Sin duda, oiremos a hablar de ello a lo largo del año.

Microbiota. Uno de mis temas favoritos por su potencial para marcar cambios de paradigma (si no este año, en los próximos) es la investigación acerca de los microorganismos que habitan nuestro cuerpo, y a los que debemos más de lo que hasta hace poco habíamos sospechado. Quizás sea pronto, pero el estudio de la microbiota y su relación con nuestro organismo no sólo podría ampliar drásticamente el conocimiento del cuerpo humano, sino también abrir una alternativa terapéutica a la farmacoterápia clásica.

Inmunoterapia. Su nacimiento fue una de las revoluciones biomédicas de 2013, pero por lo visto, la idea de explotar los mecanismos de que dispone nuestro propio organismo para combatir tumores, está todavía candente y podría hacer avances importantes en la lucha contra el cáncer.

Nanotecnología. Una auténtica caja de sorpresas de la que puede surgir cualquier cosa. Este es, sin duda, el campo que más puentes puede trazar entre la realidad y la ciencia ficción. De momento, parece que la microscopía in vivo (una tecnología capaz de obtener imágenes de tejidos y células sin necesidad de extraerlas) podría ser una de las primeras en saltar del cine de ficción al diagnóstico médico.

La novedad está servida, y el abanico es interesante. Pero, sea o no sea noticia durante el 2016, sin duda alguna des del punto de vista de la salud, uno de los mayores retos será hacer cumplir los compromisos de lucha contra el cambio climático alcanzados en 2015. De no ser así, nos continuaremos fascinando con el progreso científico, pero estaremos fallando en lo básico.

Feliz año.

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